La diputada local del PRI, Armida Serrato Flores, presentó ante el Congreso de Nuevo León una serie de iniciativas para establecer mayores controles sobre las obras, excavaciones y zanjas que permanecen abiertas en la vía pública y afectan la movilidad y seguridad vial.

La propuesta contempla modificaciones a la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, la Ley de Protección Civil y la legislación relacionada con Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

Serrato Flores señaló que las vialidades recién construidas o rehabilitadas no deben ser intervenidas sin garantizar posteriormente su correcta reparación.

“Quien abre una vialidad para realizar una obra debe hacerse responsable de dejarla en las condiciones adecuadas”, sostuvo.

En el caso de Agua y Drenaje de Monterrey, la iniciativa plantea establecer la obligación de rellenar, compactar y restituir el pavimento una vez concluidos los trabajos, conforme a las especificaciones técnicas y los plazos determinados por cada municipio.

También propone que empresas y organismos operadores señalicen correctamente las zonas intervenidas, informen a las autoridades municipales sobre el inicio de los trabajos y notifiquen cuando hayan concluido.

La legisladora destacó que el objetivo es evitar que los municipios reciban como “herencia” zanjas, pavimento deteriorado y problemas de movilidad derivados de obras realizadas por otras autoridades u organismos.

Además, plantea mecanismos de inspección, vigilancia y verificación, así como sanciones para quienes incumplan con la restitución de las superficies afectadas.

Serrato Flores consideró que una mayor coordinación entre Estado, municipios y organismos operadores permitiría reducir el deterioro de las vialidades y evitar gastos adicionales para las administraciones municipales.